domingo, 22 de abril de 2007

CAPITULO 4
EL LÍMITE
(Adaptación de la historia publicada en Leyenda#4; los capitulos anterior estan en entradas anteriores)

Soy VLS3216 Gamma, es mi código como Oda, me estoy desplazando a toda velocidad entre los universos creados por las mentes de las personas, esa es una habilidad de los odas, la otra es como una maldición en ocasiones: nuestras formas de ser, nuestros cambios de carácter, salen de nosotros y forman seres que pueden ir a cualquier universo; cuando estos seres, a su vez llamados odas, salieron de mí, quede prácticamente vació. Vino a mí la razón, representada por el Oda Plata, con este en un mundo precolombino, donde participe como guerrero, encontré al Oda Verde, que se unió a mí, creándome una determinación para el futuro; continué a un mundo vendido a alienígenas, mis sueños eran encarnados en el Oda Azul, este comandaba la resistencia humana; con estos odas se capturo la ira, el miedo y el odio, representados con el Oda Rojo, el cual huyó dejándome físicamente inconsciente, los odas Plata, Azul y Verde, salieron de mí y lo siguieron a una tierra de temores, donde además estaba el Oda Negro, el de los cuestionamientos; cuando no estaban, sabia que existía, pero no podía acceder a esos sentimientos, ahora están bajo control, algunas veces los odas pueden salir, y a veces yo tomo alguna de sus apariencias; aun con los cinco no estoy completo, faltan dos, que reflejan mi comportamiento con los demás, los busco.

En mi viaje he visitado muchos mundos, conocí guerreros antiguos, sabios, visionarios y mortales; veo al frente, un mundo oscuro, rayos de colores, lo sé, son seres como yo: Odas; alguien los esta golpeando, son cientos de personas, que a su vez se dividen igual que yo lo he hecho; escucho la voz de una mujer que conozco:
-¡Gamma!-
Es una oda que ya me ayudo:
-Alfa-
-Es tu maldad,- me dice –solo tú puedes detenerlo, ninguno lo ha logrado-
Entonces aquí esta,..., solo lo vi al principio,..., tomo mi forma de Oda Rojo y voy entre aquellos que son golpeados por mi maldad, mi Oda Gris; ya me vio, mi espada esta en mi mano, lo ataco, sus guantes son de metal y me detienen, luchamos, él sonríe y habla:
-De acuerdo, lo dejaremos para después-

El Oda Gris se va de este mundo volando y yo vuelvo a una forma neutral, los odas del universo me rodean
-Gamma, tus odas son muy poderosos- dice Alfa –Cada mundo que pisa, tu Oda gris, corre peligro, su poder es la maldad misma, nosotros dominamos nuestra maldad, pero si se llega a liberar y si es tan fuerte como la tuya, no solo puede destruir el balance personal, sino el de todo aquel que le rodea-
-Trataron de detenerlo- le comento
-Teníamos que protegerlo- me dice Alfa, mientras señala a alguien que viene, lo sospechaba, es similar a mí, igual lo cubre un abrigo oscuro, pero su ropa es mas clara, refleja bondad y justicia, no es un guerrero, no me ayudara a luchar, me ayudara a pensar: mi Oda Blanco, me hará entender lo importante que es el uso de mis habilidades para los demás, para el mundo, lo entiendo mas mientras se acerca y juntamos las palmas de las manos, se une a mí:
-¡Detendré mi maldad!-
Alfa me entrega una pequeña bolsa:
-No esta vacía como parece- explica Alfa –ahí van todos tus buenos recuerdos, lo que has aprendido, además de todo aquello que los demás te confían, muchos de sus sueños están en tus manos-
Lo cuelgo alrededor de mi cuello, entiendo el simbolismo y lo que hago, lo que estos seres me confían; ellos sintieron algo, yo también, y ahora mas vale actuar que hablar, me retiro, vuelo hacia otro mundo, los odas lo llaman el plano celestial, y mi Oda Gris fue allí.

Veo el plano celestial de lejos, su entrada al menos, una muralla dorada no deja ver el otro lado, esta mi Oda Gris, frente a el, mí ángel guía Odell, portando una armadura, con su espada convertida en una extraña vara, le habla al Oda Gris:
-No permitiré que entres, no harás daño, sé que has venido porque aquí esta todo aquello que representa la fe de los humanos, la maldad quiere destruir la fe-
Odell lucha, mi Oda Gris esta ganando, me divido en varios odas y voy a luchar, Odell se haya herido, mi Oda Blanco lo ayuda, mientras Oda Gris esta siendo derrotado por mis otros odas, después se ve vencido en medio de la nada, vuelvo a mi forma neutral para darle el golpe definitivo y absorberlo, controlarlo en mi interior, Odell me dice algo:
-Solo tú puedes detener tu maldad-
Odell esta muy golpeado, el Oda Gris esta adormecido, voy hacia él, pero abre los ojos y me golpea por sorpresa, este golpe me lleva lejos, lejos del plano celestial, estoy atravesando varios mundos, trato de detenerme y lo hago finalmente, contra el suelo, un anden, una calle familiar, un rayo parte el cielo, llueve, hay muy poca gente, busca refugio y no se fijan alrededor, no muchos lo harían, cosas buenas y cosas malas, es mi mundo.
-La bondad esta en ti, no me sirves, no estorbaras más- dice el Oda Gris, me ha seguido, pero no viene nadie mas, esta es mi pelea, trato de dividirme, no lo consigo, aquí soy otro humano, aunque mi maldad esta afuera, lanza su puño contra mi, me arroja lejos, ¿Que pasa con el resto?, me levanto lo golpeo y le digo porque puedo hacerlo:
-¿Sabes donde están los otros odas?, en mi interior-
Frente a mí, veo una extensión de mi mente, somos uno, es algo que debo controlar.

1 comentario:

Nelson Hernando dijo...

Muy buenas historias Xego, adelante! sigue mostrándonos mundos fantásticos. Felicitaciones.